De reojo veo a mis amigas, cada una con sus respectivos novios (o novios de turno para algunas), abrazándose, dicéndose cuanto se quieren, buscándose en boliches para verse, o simplemente mandándose mensajes empalagosos y casi cursis.
Nunca fui una persona que quisiera copiar y tener lo que todos tienen o hacer lo que todos hacen, pero admito que en cierto modo, me da envidia verlas así. Como pueden querer a alguien. Como pueden tener una relación. Como son queridas y corresponden a ese amor. ¿Mi problema?
Hará cosa de cuatro años que estoy enamorada de una persona que no puede quererme.
Así que ven que el drama no es que no pueda amar, ya que tengo sentimientos: no soy una psycho (aunque a veces creo tener más de un trastorno mental). Mi problema es que ya amo a alguien, y no puede entrar absolutamente nadie en mi corazón en lo que romanticismo se refiere.
Créanme, intenté enamorarme de otro, abrirme, pero simplemente no puedo. Y lamentablemente no creo que pueda hacerlo en un futuro. Es desalentador, triste, apagado, agonizante y no se lo deseo ni a mi peor enemigo. Duele muchísimo, arde en lo más profundo del alma.
Ojalá pudiera ser como los personajes del "Eterno resplandor de una mente sin recuerdos" y a la mierda con él; que me borren todo lo relacionado a mi amor imposible. Desearía nunca haberlo leído, nunca haberlo visto u oído, nunca haberlo conocido.
Porque, como habrán adivinado, es platónico (por así decirlo).
En estos cortos años, nunca pude enamorarme de alguien dentro de lo que se considera normal, sólo de amores lejanos, demasiado increíbles como para existir. Probablemente sea debido a que no puedo encajar con mis congéneres, porque tengo miedo al fracaso, o simplemente porque quiero evadir la realidad e irme a lo utópico. No sé. Que venga Freud y me analice
Es lo que puedo definir luego de cuatro penosos años como amor verdadero. El crush (enamoramiento platónico) tiene un período de aproximadamente 3 meses.
4 AÑOS, señoras y señores, 4 años llorando por él, soñando casi todos los días, dejando que ocupe mi mente, haciendo que me inspire, dejando que me robe sonrisas y me devuelva las ganas de vivir. Además de mi madre y mi hermana, el ha sido un gran soporte durante mis noches más oscuras. Me cambia el humor, me hace querer hablar con él todo el tiempo, escucharlo, hacerlo reír, hacerlo feliz. Pueden haber otros chicos más atractivos, más inteligentes, más interesantes. Pero no son él, y esa es la única razón por la que no le doy cabida a nadie.
Nunca serán como él.
Por estas y miles cosas más que no valen la pena mencionar aquí, estoy firmemente convencida que lo amo. Muchas veces me he replanteado si debería seguir enganchada a él, pero ahora me doy cuenta que no tengo alternativa alguna.No podemos huir de nuestros sentimientos. A veces no es cuestión de olvidar o dejar de querer, sino sencillamente de seguir adelante.
Evangelina Barle
No hay comentarios:
Publicar un comentario