viernes, 20 de abril de 2012

But we are all dead here.

Hay días en los que me preguntan: ¿como te definís escribiendo? Como si pudiera responder en pocas frases.

Definirlo y tratar de dar una respuesta decisiva, es, cuanto menos, difícil. No se puede dar una respuesta y esperar que esta sea absoluta, omnipresente, total. Sobre todo cuando de un elemento abstracto se trata.

No escribo bien. Lo sé, lo admito y no me desilusiona afortunadamente. Intento mejorar día a día para convertirme en lo que mas aspiro ser: la mejor escritora que mi intelecto, mi habilidad y mi experiencia pueden darme. Leo, investigo, TRATO de hacerme unas horas para inspirarme y ser yo misma. Averiguo si hay algún curso literario donde vivo (mas: ¡oh sorpresa!, aquí la literatura esta enterrada y bien muerta) Pido distintas opiniones, acepto sugerencias y nunca dejo de escribir.

La escritura refleja mi lado más misantrópico, oscuro, negativo y fantasioso. Mi lado más desquiciado, retorcido e inhumano. Y me deja sacarme la máscara que llevo la mayoría del tiempo

Sin embargo, puedo imaginarme a mí misma en lo que a escritura se refiere. Me imagino en una noche sin luna, con niebla rodeandome, sentada en un trono hecho de cuero del mismísimo Smaug, encima de un dios llamado Cthulhu, con un cuervo apoyado en mi hombro que dice "Nunca más" sin parar. Acaricio con una mano a Cujo y con la otra a un cerdo que se rebeló en la granja y creó mandamientos. Llevo un uniforme de bombero, uno que en vez de apagar fuegos los producía.
Llevo la máscara de Hannibal, los circuitos de Sony corren como serpientes en todo mi interior, tengo los ojos de insecto de Gregorio Samsa, los dientes de los dragones de Terramar, la cicatriz de Harry, la furia de Lestat. Tengo la deducción de Poirot, la pasión de Humbert Humbert, la violencia de Patrick Bateman. Sé el nombre del viento, el sentido de la vida, sé que como puede disminuirse masivamente la cantidad neta de entropía del universo, sé que hay más allá de la muerte y que hay antes de la misma.

Porque cuando escribo, soy Dios.
Creo, modifico, soy una titiretera entretenida, soy el Gran Hermano, soy quien siempre quise ser, soy algo imposible e irreal.
Soy yo.

Evangelina Barle