Antes que comience la acción literaria de este blog (?) Quisiera contarles un poco más quien soy realmente y puedan conocerme mejor. Quiero sacarme la mascara que llevo el 70% del tiempo, sincerarme completamente por aquí.
Porque, si no lo hago aquí ¿entonces dónde?
Este es el lugar, y la escritura es el medio donde puedo liberarme, inspirarme, expandirme, abrir horizontes en mi imaginación, donde puedo expresarme sin ningún problema.
Es donde puedo ser yo misma, sin importar lo que opinen los demás.
Bueno, mejor voy al grano.
Aquí va.
Nací el 6 de marzo de 1995, a las 11 de la mañana, en una ciudad no muy lejos de la que vivo actualmente, al sur de Argentina. A una edad temprana aprendí a caminar, a hablar y a independizarme. A los tres años aprendí a leer sola (sospechoso, ahora que lo pienso)
Generalmente no había problemas, mas todo comenzó cuando me enviaron a kindergarten con otros niños. El lugar a donde mis padres me llevaron, era una casa grande con juguetes, lo único que hacías ahí era jugar. Los demás estaban contentos, excepto yo. Y ahi comenzaron lo problemas. A mis papas les dijeron que tenía autismo (¿?), porque no hablaba con las maestras.
Mi papa, quien por suerte era medico, dudó de ellas y simplemente me envió a otro kindergarten a los cuatro, (justo cuando nacía mi única hermana, a la que amo muchísimo) uno con cuadernos y bilingüe. ¿Qué sucedió? Allí fue donde pase unos hermosos años y conocí a muchas de mis mejores amigas, ya que no soy muy antipática. Según ellas, amaba el ingles, y estaba aprendiendo rapidísimo. Lo que necesitaba era solo algo con que estimularme para aprender.
A los seis ingrese en la escuela que estoy ahora. La escuela era nueva, quedaba cerca de casa, era privada y aparentemente era buena. Bien, todo bien.
Para final del año, ya había roto libros, pateado maestras, me había escapado del aula, entre otras cosas más. Me portaba horrorosamente mal, me aburría (pues yo ya sabia leer, escribir y contar) pedía que me sacaran de la escuela, porque según yo no aprendía nada. Nadie sabia que mierda hacer conmigo. Ni siquiera mis papas
Asustados, me enviaron con una psicopedagoga para que les advirtiera si tenía algo malo. Tuve que volar al otro lado del país, totalmente confundida. (Aclaro, todo esto me lo contaron, yo no recuerdo nada.)
La psicopedagoga me recibió atenta, gentil y comprensiva: me hizo dibujar, hablar sobre mí y leer un poco. En un par de días les dijo a mis padres que pensaba de mí. Dijo que me había hecho un examen para ver que nivel de coeficiente intelectual poseía.
Hoy en día no se cuanto me dio, solo se que me dio mucho mas alto que lo normal.
Molesta un poco saber que eres diferente al principio, pero me acostumbre velozmente. Emocional y sentimentalmente soy igual a los demás (que hoy todo sea diferente es otra cosa).
Tengo que admitirlo, ahora me encanta ser así. En ese momento supe porque leía demasiado, porque parecía que veía al mundo a través de un cristal, y porque pensaba de un modo poco común para alguien de mi edad.
Aunque en gran parte sigo asi, cambie un poco, mas la sociedad no me ha cambiado.
No lo hará, pase lo que pase.
Luego de resolver mi "problema" volví al colegio. Me comprendieron enormemente, fue así como me hice tan amiga de quien hoy es el director, quizás es por eso también que no me cambio de colegio. Esto no fue tan bien recibido por mis compañeros (la mayoría de mis mejores amigos esta en otras escuelas), mas no hubieron peleas ni nada de eso, por suerte. Esto lo sabe un puñado de personas.
(Hasta ahora)
Mi primaria, incluyendo mi horrible comportamiento que continué teniendo (ahora sencillamente era porque quería) fue normal, si puede decirse así.
Viaje por muchos lados, ya que a mis padres les encantaba, a pesar de que mi madre le tenga terror a los aviones. Tuve una infancia feliz, de eso estoy 100% segura.
Quizás en la preadolescencia dude un poco de todo, pero eso es normal hasta en mi.
Pero de lo que no dudo, es que fui enormemente feliz gracias a mis padres, a mi hermana hermosa, mis amigos incondicionales y los maestros que me apoyaron siempre, pues sin ellos no hubiese logrado absolutamente nada.
Aprovecho para decirles GRACIAS una vez mas.
Evangelina Barle
